Jubilado cumplió a los 69 años su sueño de convertirse en mujer.

“Soy la prueba de que nunca es muy tarde para cambiar de sexo”, dice Donna Smith, de 74 años, que cinco años atrás se sometió a una operación para dejar de ser Donald. 

Su vida transcurría como la de cualquier pensionista, a los 69 años, hasta que decidió dar un giro y se convirtió en la persona más vieja en el Reino Unido que se ha sometido a dicha intervención quirúrgica. 

“La mayoría de la gente no tiene ni idea que yo solía ser un él”, señala Donna, quien alegremente asegura que “ser una mujer es fantástico”.

Ella dice sentirse orgullosa y además reconoce que es un “alivio” saber que morirá siendo una “mujer”.

Pero, los sueños de Donna van más allá. A sus 74 años, aspira a encontrar al “hombre correcto” para hacer una vida perfecta. 

“Me gustaría tener a un compañero para envejecer con él. El hombre ideal sería uno más joven que yo, para compartir el resto de mi vida con él”, afirmó la septuagenaria en una entrevista al diario británico Daily Mail.