5 de Junio, Día Mundial del Medio Ambiente

Es la pregunta que, como personas y como sociedad, debemos hacernos hoy,  cuando  este 5 de junio se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente

La conmemoración fue instituida por la ONU en 1972, precisamente para alertar y tomar conciencia acerca de los graves riesgos que se ciernen contra el ecosistema, sobre todo ahora que transcurre el llamado Año Internacional de la Biodiversidad.

Esta vez el anfitrión será la República de Ruanda, un país ubérrimo del África Central que se ha convertido en pionero de la protección de la biodiversidad, pues alberga a 52 especies en peligro de extinción, entre las que se cuenta el gorila de montaña. Habrá una serie de actividades que, según los organizadores, convertirán este día en el “mayor acontecimiento mundial de acción positiva para nuestro ecosistema”.

Como bien lo ha advertido el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, la extensa variedad de vida en la Tierra se encuentra en peligro y las especies se extinguen a un ritmo récord. Lo peor, ha explicado, es que la mayoría de estas extinciones está ligada a actividades humanas que contaminan y agotan los recursos acuíferos, además de degradar los hábitats y alterar el clima. Dentro de este áspero y preocupante contexto, “Ruanda está demostrando cómo pueden entrelazarse la protección del medio ambiente y el crecimiento económico de un país”, ha dicho Ban Ki-moon.

La alerta está dada y no podemos cerrar los ojos a esta crítica realidad. No se trata solo de propiciar una norma internacional de reducción de combustibles contaminantes que alimentan el llamado “efecto invernadero”, sino que también debemos promover más conciencia sobre las terribles consecuencias: desaparición de picos nevados, reavivación de volcanes y bruscos cambios climáticos que originan deforestación, tormentas, inundaciones o sequías, todo lo cual, a su vez, tiene serias incidencias en la agricultura, la supervivencia de algunas especies y, en general, en el dinamismo económico de todos los países.

Hasta ahora han sido principalmente los países industrializados los mayores contaminantes, los que se oponen a un tratado que imponga metas de reducción sustantivas y medibles de gases contaminantes, por lo que deben asumir su responsabilidad. Urge también promover una regulación para evitar accidentes como el de British Petroleum, que ha producido el mayor desastre ecológico de la historia, de impredecibles consecuencias.

La invocación por el Día Mundial del Medio Ambiente debe ser tomada cuidadosamente por los peruanos, que vivimos en un país bendecido en reservas y recursos naturales, variedad de microclimas y enorme variedad de especies, un legado precioso que debemos proteger y cuidar para nuestros hijos. Pero no estamos ajenos a problemas de contaminación y degradación ambiental.

Es mucho lo que queda por hacer: implementar normas para preservar reservas naturales, redoblar sanciones a quienes contaminan el mar y los ríos y castigar a los exterminadores de especies en peligro. También debe seguirse promoviendo el cambio de matriz energética y precisar los límites de la explotación de recursos, sobre todo los mineros y petroleros, para evitar accidentes y reducir al mínimo los niveles de contaminación.

Finalmente, en lo personal, tenemos que pensar seriamente en cuánto podemos ayudar a descontaminar el ambiente y preservar el mundo si usamos menos el auto petrolero o gasolinero o tenemos más cuidado de no dejar luces, impresoras o computadoras encendidas. Por nuestro propio bien y supervivencia, el día del medio ambiente tiene que celebrarse todos los días del año.