Dos operarios mueren asfixiados en distrito Santa María‏.

Dos obreros fueron hallados muertos al interior de un tanque de propiedad de una granja en el sector del Paraíso – distrito de Santa María.

Las víctimas realizaban limpieza y mantenimiento al pozo (de desechos tóxicos casi como silo) en circunstancias que limpiaban un fétido olor los envolvió causándoles desmayos y severas asfixias, por lo que intentaron salir, a pesar de los gritos desesperados de auxilio, no fueron escuchados. Horas más tarde cuando sus compañeros fueron a pasar la voz para el almuerzo se percataron que los cuerpos yacían tenidos uno sobre otro.

Rápidamente sus compañeros descendieron al pozo de aproximadamente 5 metros de profundidad siendo rescatados después de 1 hora de arduo trabajo. Sus amigos también sufrieron algunos achaques debido a que el fuerte hedor que emanaba del pozo imposibilitaba el trabajo de rescate.

Las victimas que no tenían la indumentaria de seguridad fueron identificados como: Hechor Paulino Gamarra Darlos y su compañeros Dante Javier Silva Huasupoma – este último a la vez cumplía la labor de guardianía y de operario.

La policía junto al fiscal Claudio Espada llegaron al lugar para las diligencias respectivas. De acuerdo al análisis del médico legista las víctimas fallecieron a consecuencia de asfixia por gas tóxico. Ambos se desempeñaban como trabajadores de la empresa Granja Sinchi SAC – Atahuampa PIC del Grupo Redondos – criaderos de porcinos y pollos, esta ubicado en el kilómetro 132 sector de Paraíso – Santa María.

FAMILIARES

Hasta la comisaría de Cruz Blanca donde fueron trasladados los restos, llegaron los familiares de Héctor Gamarra, su esposa Lucy Salazar Pardo, quien protagonizó desgarradoras escenas de dolor al ver el cuerpo de su pareja tendido sobre la camioneta.

La víctima manifestó que las condiciones que trabajan eran inseguras, «Me contó que no tenían las indumentarias debida, que temía a que algo le pudiera suceder, así fue», contó en medio de lagrimas la esposa del operario, quien deja en la orfandad dos niñas y un niño en la etapa escolar.

De Héctor Gamarra se conoce que trabajaba desde hace 4 años y que era el único sostén de su familia y la de su octogenario padre.

En tanto Dante Silva deja un hijo de 7 años de edad laboraba además de seguridad en dicha empresa y durante el día como operario.