Esgrimista surcoreana lloró y reclamó por su derrota por más de una hora.

La esgrimista surcoreana Shin A Lam se negó durante más de una hora a abandonar la pista como protesta por lo que creía un fallo injusto de los jueces, tras ser derrotada hoy en las semifinales de esgrima por la alemana Britta Heidemann.

Heidemann fue declarada ganadora por 6-5 con un punto final obtenido en el último segundo, muy discutido por Shin y el equipo surcoreano, que estimaban que había sido fuera del tiempo reglamentario.

Shin permaneció llorando en la pista mientras los jueces deliberaban sobre la validez de la decisión, sesión que se demoró por 25 minutos. Después de conocer la confirmación de su derrota, la surcoreana permaneció otros 45 minutos en el lugar, negándose reiteradamente a marcharse.

EL COMERCIO