«No sería capaz de acabar con la vida de nadie», Liliana Castro.

En el marco de su alegato final dentro del proceso por el asesinato de la empresaria Myriam Fefer, Liliana Castro Mannarelli muy conmovida indicó que hasta antes del juicio no conocía al sicario colombiano Alejandro Trujillo Ospina y que “no sería nunca capaz de acabar con la vida de nadie”.

“No hay un nexo. Nunca en mi vida he visto a Trujillo Ospina más allá que lo he visto en una sala de audiencia. No sería nunca capaz de acabar con la vida de nadie ni más nada hacer nada malo para nadie. Tengo los valores y mi moral bien puesta”, señaló.

Asimismo, refirió en respuesta a los que la acusan de resultar beneficiada con la muerte de Fefer que “no es verdad que yo he querido matar a alguien por lucro”. “Si dicen que hubo lucro, que yo mandé a matar a la señora por lucro, en dónde está el lucro, en dónde”, dijo para agregar que empezó a trabajar con Eva Bracamonte “para estar cerca de ella, era mi pareja, yo la amaba y quería pasar más tiempo con ella”.

Además, manifestó que nunca tomó un dólar por las acciones que recibió de la Inmobiliaria Sideral tras la muerte de Fefer. “¿Qué he ganado aparte de problemas para mí? Mi vida solo eran tres de conocer a alguien, una relación maravillosa. De pronto de la nada aparezco en la televisión como si fuera una asesina”, añadió.

Finalmente, dijo que ha estado en prisión tres años “sin ninguna prueba, sin ninguna sindicación”. “Por favor, que se haga justicia y pueda empezar una vida nueva. (…) Ahora cada vez creo más en que la justicia tarda pero llega”, sentenció.