Hace 71 años japoneses atacaron Pearl Harbor

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se unió a la conmemoración a través de un pronunciamiento, en el que se pide a los estadounidenses honorar a los caídos. "Hoy rendimos solemne tributo a los hijos e hijas de Estados Unidos, que hicieron este sacrificio en Oahu", remarcó Obama.

Cientos de personas se han dado cita en Pearl Harbor, en Hawái, para recordar el 71er aniversario del ataque japonés contra esta base naval, en el que murieron más de dos mil personas y que significó el ingreso de Estados Unidos a la Segunda Guerra Mundial.

La ceremonias iniciaron a las 7:55 am., hora local, preciso instante en el que comenzó la ofensiva nipona el 7 de diciembre de 1941, informó el portal Boston.com. En los actos conmemorativos se recordó a los 2.390 efectivos y 49 civiles que murieron en el ataque japonés.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se unió a la conmemoración a través de un pronunciamiento, en el que se pide a los estadounidenses honorar a los caídos. «Hoy rendimos solemne tributo a los hijos e hijas de Estados Unidos, que hicieron este sacrificio en Oahu», remarcó Obama.

Ataque a Pearl Harbor
El ataque a Pearl Harbor fue ejecutado por la Armada Imperial Japonesa en la mañana del 7 de diciembre de 1941. El ataque sorpresa a Pearl Harbor, en la isla de Oahu en Hawái, fue dirigido a la Flota del Pacífico de la Armada de los Estados Unidos y las fuerzas aéreas que defendían la zona.

El Almirante Isoroku Yamamoto planeó el ataque como el inicio de la Campaña del Pacífico de la Segunda Guerra Mundial.

El objetivo del ataque, dirigido por el vicealmirante Chuichi Nagumo, era neutralizar la flota enemiga por un largo período, con el objetivo de ocupar las colonias occidentales en el sudeste de Asia, para poder romper el embargo económico al que Japón estaba siendo sometido desde el año anterior. Una vez debilitados los Estados Unidos militarmente, Japón buscaría negociar la paz con condiciones favorables. El Alto Mando japonés deseaba evitar una guerra larga, pero aunque el Imperio Japonés salió victorioso en la acción, no logró obtener una victoria decisiva.

El ataque destruyó a 13 buques de guerra y 188 aeronaves, dejó a 2.403 militares y 68 ciudadanos estadounidenses muertos. Sin embargo, los tres portaaviones estadounidenses de la Flota del Pacífico no estaban en el puerto y por lo tanto no fueron atacados. La flota estadounidense en el Pacífico tardó en recuperarse entre seis meses a un año. Los japoneses perdieron 64 efectivos.

Luego del ataque, el Presidente Franklin Delano Roosevelt declaró la guerra a Japón, y cuatro días después, Hitler le declaró la guerra a los Estados Unidos. La opinión pública estadounidense vio el ataque como un acto de traición, y la fuerza aislacionista perdió el apoyo popular, que se volcó fuertemente a favor de la guerra contra las Potencias del Eje.