ASPEC alerta sobre graves consecuencias del derrame petrolero, para los consumidores

Señala que la magnitud exacta de esta catástrofe ecológica aún no se puede cuantificar, debido a que la empresa no sincera los datos y es muy posible que, para conocerlo, se requiera de un peritaje internacional.

La Asociación Peruana de Consumidores y Usuarios (ASPEC), se pronunció sobre el derrame de 6,000 barriles de petróleo en Ventanilla, atribuible a la empresa REPSOL que tiene a su cargo la refinería La Pampilla.

Señala que la magnitud exacta de esta catástrofe ecológica aún no se puede cuantificar, debido a que la empresa no sincera los datos y es muy posible que, para conocerlo, se requiera de un peritaje internacional. Mientras tanto, además de los daños en agravio de los pescadores artesanales, los comerciantes, los veraneantes y la flora y fauna de las zonas afectadas, existen perjuicios que afectan directamente a los consumidores, entre los que se cuentan los siguientes:

• El consumo de pescado, mariscos, yuyo, etc., que son productos altamente solicitados, en especial durante el verano, se verá afectado por cuanto no existe modo de asegurarse que las especies que se consuman no hayan sido traídas desde la zona afectada. Es decir, la seguridad alimentaria ha sufrido un duro impacto.

• El costo de los mencionados productos podría elevarse, debido a que, por razones de seguridad, tendrían que ser trasladados desde zonas más alejadas del país.

• La población de la zona norte, se dedica al cultivo de hortalizas y algunos granos, así como a la crianza de aves de corral principalmente, y utilizan las aguas salobres de las zonas de humedales que existen. En consecuencia, se tendrá que monitorear dichos lugares, para determinar que no hayan sido impactados.

• El problema de los olores del combustible, podría ocasionar una serie de efectos negativos en la salud de los pobladores de la zona, lo cual podría ocasionar que los consumidores deban gastar en medicamentos y que los precios de estos se eleven.

Finalmente, hay que resaltar que la experiencia internacional demuestra que cuando hay derrames de petróleo, aun ejecutando planes eficientes de contingencias (que en este caso, aparentemente no existieron) la remediación de los problemas ocasionados demora aproximadamente diez años como mínimo.

Dada la actitud demostrada por la empresa desde un inicio tendente a eludir las responsabilidades que obviamente le corresponden, se puede presumir que esta remediación estará a cargo del Estado o, peor aún, de la propia naturaleza y tomaría por tanto mucho más tiempo del indicado.

Por lo anterior, ASPEC pide a las autoridades competentes: Ministerio de Energía y Minas, Ministerio del Ambiente, OEFA, OSINERGMIN, Ministerio Público, etc, que con la mayor celeridad posible, hagan todo lo que esté a su alcance para que este grave ecocidio que afecta al país entero no quede impune.

Se requiere no solo el pago de las multas administrativas que eventualmente se impongan, cuyos montos deben ser sustancialmente incrementados para que tengan un efecto verdaderamente disuasivo.

Los procuradores del Estado deben empezar a preparar las demandas por daños y perjuicios que correspondan, ante el Poder Judicial, toda vez que la situación es catastrófica y, en muchos casos, irreparable.