La generación Z alemana rechaza trabajar 40 horas semanales: Prefiere el desempleo a ser infelices en un trabajo.

No significa que los jóvenes sean perezosos o que se trate de una generación extraviada, afirma la columnista. "Se trata simple y sencillamente de que nosotros priorizamos nuestro bienestar -antes de que sea demasiado tarde.”

Jóvenes rechazan los modelos laborales tradicionales en aras de obtener mayor tiempo para su bienestar. Esto causa controversia.

Una columnista del semanario alemán Der Spiegel puso el tema sobre la mesa: «Estudios demuestran que para las generaciones más jóvenes, el tiempo libre es tan importante como el éxito laboral. El balance entre la familia y el trabajo es un elemento muy valorado a la hora de elegir un puesto de trabajo.”

La autora se refiere a la llamada Generación Z, que incluye a las personas nacidas a partir de 1995. «Muchas, en especial mujeres, prescinden de buscar puestos directivos. Los jóvenes rechazan cada vez más trabajar horas extras, así como en fines de semana, incluso si en este último caso hay una compensación adicional.”

Pero esto no significa que los jóvenes sean perezosos o que se trate de una generación extraviada, afirma la columnista. «Se trata simple y sencillamente de que nosotros priorizamos nuestro bienestar -antes de que sea demasiado tarde.”

Primero la pandemia de coronavirus, y luego la invasión rusa a Ucrania, echaron por la borda muchas preconcepciones. A esto se agrega «la pregunta de si la Tierra aún existirá cuando seamos viejos.”

Para la autora, una conclusión es clara: «no alcanzaremos los niveles de bienestar que nuestros padres. No necesitamos grandes autos ni una casa en los suburbios. En vez de eso queremos trabajar menos y tener más tiempo disponible para nuestros futuros hijos, o para la copa de vino por la tarde. Dicho de otro modo: queremos vivir el presente.”

«Preferimos ser felices”

Los jóvenes de hoy tienen la ventaja de que saben ya cómo no quieren vivir, asegura. «Ya sabemos lo que trae consigo trabajar hasta el cansancio, como nuestros padres: el síndrome de agotamiento o la espera de la ansiada jubilación. Por eso, nosotros preferimos ser felices.”

La columna en Der Spiegel era una reacción a otros escritos publicados recientemente en Alemania, desde otra perspectiva. Por ejemplo, en el periódico Welt un ejecutivo dio a conocer que su empresa ya no admite practicantes de la Generación Z. «Quien luego de trabajar seis horas se va de la oficina porque tiene que ir a su clase de yoga, no puede ser una ayuda para nosotros.”

Otros columnistas alemanes se preguntaron en el mismo semanario cómo será posible sostener el llamado pacto generacional si los jóvenes comienzan desde el principio a trabajar solo en horario parcial.

Fuente : dw