La expresidenta de Bolivia Jeanine Áñez fue condenada a 10 años de prisión

La expresidenta boliviana Jeanine Áñez fue condenada este viernes 10 de junio a 10 años de prisión tras ser declarada culpable por los delitos de «incumplimiento de deberes» y «resoluciones contrarias a la Constitución».

Las ilegalidades fueron cometidas al asumir la presidencia interina de Bolivia en 2019, luego de que el ejército obligara a renunciar a Evo Morales, en un hecho considerado por el oficialismo como un «golpe de Estado».

«La prueba aportada y presentada en juicio ha sido suficiente para generar en el tribunal la plena convicción sobre su participación y responsabilidad penal en los referidos ilícitos condenándolos (a Áñez y otros dos exfuncionarios) a la pena privativa de libertad de 10 años», dijo el juez Germán Ramos, según la agencia EFE.

La abogada, de 54 años, fue juzgada sin ningún tipo de inmunidad y por medio de su cuenta de Twitter, Áñez condenó que se le negara el derecho de estar en su propio juicio, ya que se realizó de manera virtual mientras ella estaba en la cárcel, pese a que califica ese acto de «simulacro» y asegura: «Fui, soy y seré la Presidenta Constitucional que asumió tras la huida del cobarde».

De acuerdo con las autoridades, la política representaba un «riesgo de fuga», por lo que permanecía detenida. Jeanine Áñez afirma que fue acusada por delitos «que no ha cometido». Dice ella que fue acusada en dos casos que califica como parte de «una persecución política».

Por el que fue condenada este viernes, la Fiscalía boliviana lo llamó «golpe de Estado II», mientras que también enfrentaba un caso llamado «golpe de Estado 1», que contempla cargos de terrorismo, sedición y conspiración por la violencia surgida luego de la renuncia de Morales, quien buscaba una cuarta reelección como presidente.