Certificados confirman muertes por proyectil de arma de fuego en Ayacucho

Certificados confirman muertes por proyectil de arma de fuego en Ayacucho
Los documentos confirman que las muertes se produjeron por proyectiles de armas de fuego (PAF). Una de las víctimas era un menor de apenas 15 años.

La República accedió a cuatro certificados de defunción de las víctimas del primer día del paro contra el gobierno de Dina Boluarte y el Congreso, en Ayacucho. Los documentos confirman que las muertes se produjeron por proyectiles de armas de fuego (PAF). Una de las víctimas era un menor de apenas 15 años.

Según información de los familiares, el primer caído como producto de los disparos del personal militar fue Clemer Rojas García, de 22 años. Esta redacción revisó el certificado de defunción otorgado luego de la necropsia de ley y el documento establece como causa de fallecimiento: “trauma toraco abdominal PAF”. Esta sigla es la referencia a un proyectil por arma de fuego (PAF).

Esta víctima también presentó laceración pulmonar y shock hipovolémico, según el certificado de defunción.

En las protestas en inmediaciones del aeropuerto de Ayacucho también falleció Jhon Jennry Mendoza Huarancca, de 34 años, y en este caso también el certificado de defunción consigna “traumatismo toráxico PAF”. Es decir, a causa de un proyectil de arma de fuego (PAF).

Un tercer fallecido a causa del impacto de una bala fue Luis Miguel Urbano Sacsara, de 22 años. En su caso, el certificado es aún más explícito: “trauma toráxico abierto por proyectil de arma de fuego”.

La cuarta víctima cuyo certificado de defunción confirma que también murió por el impacto de una bala es un menor de apenas 15 años. El documento precisa que pereció por un “traumatismo toráxico por PAF (proyectil de arma de fuego)”.

Personal de Medicina Legal se apersonó ayer al Hospital Regional de Ayacucho, para establecer la causa de la muerte de los ocho fallecidos, durante los enfrentamientos y la represión de las Fuerzas Armadas, en los exteriores del aeropuerto.

LA REPÚBLICA