Protestas en Perú: destruyen 13 sedes judiciales en todo el país desde inicio de manifestaciones

Desde diciembre del 2022, el Perú vive un clima de incertidumbre tras el autogolpe de Estado que protagonizó Pedro Castillo y la asunción al poder de Dina Boluarte que dieron inicio a las primeras protestas en el país.

Estos actos, que dejaron de ser pacíficos, no solo han originado cuantiosas pérdidas a los comerciantes de las regiones, también agravó el estado de las carreteras, el incremento de fallecidos y dejado varios instituciones públicas destruidas.

De acuerdo a un informe realizado por el diario El Comercio, el Poder Judicial ha reunido datos sobre los locales que han sido afectados desde el inicio de las manifestaciones en diciembre del 2022.

El primero se registró el 10 de diciembre, cuando un grupo de vándalos que lograron esquivar a los policías para incendiar la sede principal de la Corte Superior de Justicia ubicada en Huamanga, Ayacucho. En el mismo día, ocurrió desmanes en el local de El Progeso.

El 13 de diciembre, un nuevo incendio en las sedes centrales de la Corte Superior de Justicia (CSJ) de Huancavelica, Apurímac y la sede Pedregal en Arequipa.

Posteriormente, el 17 de diciembre, un grupo de personas con piedras atacaron la sede principal de la CSJ del Cusco y Puno.

El 9 de enero del 2023 se anunció el paro nacional y con ello el incendio de la sede Ilave-Collao, así como ataques a la CSJ de Puno.

Luego, el 10 de enero del 2023, se reportó un incendio en la sede Lircay-Angaraes de la CSJ de Huancavelica. Atacaron con piedras los locales del Módulo Básico de Justicia y la Sala Penal y Mixta de la CSJ de Apurímac. Asimismo, el establecimiento Chucuito-Juli en Puno.

Por último, una comisaría y las sedes del Poder Judicial y Ministerio Público de Macusani, en Puno, fueron incendiadas el miércoles 18 de enero, tras el deceso de una rondera.

Estos acontecimientos, además de dejar a las edificaciones dañadas, han dado como resultado la destrucción de expedientes judiciales, muebles y equipos electrónicos ubicados dentro de las salas.

Ataques a las comisarías y vehículos de la Policía Nacional del Perú también se registraron en estos días de protestas que ya cumplieron más de un mes. Arequipa, Cusco y Puno han sido los espacios más afectados y donde las pérdidas son irreversibles

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